Nutrición para Equinos

A continuación le ofrecemos algunos consejos para el cuidado de los caballos de acuerdo a la etapa de vida y la actividad que realicen, debe tomar en cuenta que en todas las etapas del equino es importante dosificar la alimentación de acuerdo al estado corporal, intensidad de trabajo, tiempo de gestación o lactancia y cantidad y calidad de forraje suministrado. Consulte siempre al veterinario o un profesional zootecnista.

EQUINOS DE TRABAJO

Generalmente los caballos de trabajo requieren aportes nutricionales dependiendo de la labor que desempeñen. Se les debe proporcionar una alimentación balanceada para que se encuentren en buen estado físico y de salud. Una adecuada dieta facilita la incorporación del animal a cualquier actividad física, ya sea de trabajo o reproductiva, porque consiguen su peso ideal rápidamente, logrando un desempeño adecuado para dichas actividades.

Se recomienda el suministro a caballos adultos de ejercicio intenso, de 1.1 a 2.2 kg. de producto/día por cada 100 kg. de peso corporal del animal, repartidos en 2 o 3 raciones al día, como complemento al forraje.

EQUINOS DE CUIDADOS

Los caballos que se utilizan para algún deporte que requiere de un fuerte entrenamiento diario necesitan mayor cantidad de alimento y sobre todo mayor cantidad de energía. Esta energía la aportan los cereales y la melaza, entre otros. También deben consumir pequeñas cantidades de alimentos proteínicos para mantener la masa muscular deseada. La pastura se debe disminuir ligeramente para evitar que el animal se distienda durante el trabajo por el exceso de fibra. Es necesario evaluar las necesidades de minerales en estos caballos, especialmente los que todavía se encuentran en desarrollo y crecimiento. De igual forma es importante revisar la dieta con respecto a la cantidad de vitaminas presentes en ella, ya que las vitaminas ayudan al organismo a transformar la grasa corporal en energía para el trabajo.

Suministre de 1 a 1.5 kg. de producto/día por cada 100 kg. de peso corporal del animal, repartidos en 2 o 3 raciones al día, como complemento a los pastos, únicamente en caballos adultos de competencia.

POTROS

Puede ofrecerle pequeñas cantidades de alimento alrededor de la 2a semana de edad, de manera que se acostumbre a comer el alimento y cuando no sea suficiente la leche, éste complemente sus requerimientos nutricionales. En etapas de crecimiento es muy importante la ganancia de peso del animal, de esto dependerá su desarrollo y productividad cuando sea adulto.

POTROS DE UN AÑO DE EDAD: Los requerimientos nutricionales del potro añal son menores a los requerimientos de potros destetados, ya que en esta etapa su crecimiento disminuye y comienza el desarrollo muscular. POTROS DE DOS AÑOS: Debemos enfocarnos en el trabajo que está realizando el caballo, en base a esto se debe formular la dieta. Un trabajo pesado y forzado representa mayores requerimientos de proteína y energía para el desarrollo muscular y desgaste físico. Suministre a potros, como complemento a los pastos, de 1/2 a 3/4 kg. de producto/día por cada 100 kg. de peso corporal del animal, repartidos en 2 o 3 raciones al día.

YEGUAS

La hembra debe estar bien alimentada antes de ser montada, también es importante que durante la gestación lleve una buena alimentación para que cubra sus necesidades corporales y las del producto. Hay que poner especial cuidado en la dieta de la yegua gestante en el último tercio de la gestación y al principio de la lactancia, ya que en estas etapas la yegua tiene que cubrir sus necesidades corporales y las del potro, además sus requerimientos de energía son menores.

YEGUAS EN LACTACIÓN

En esta etapa la yegua tiene que mantenerse en buen estado de salud y excelente estado físico. Sin embargo, la sobrealimentación de la yegua la predispone a padecer mastitis. Suministre a los potros, como complemento a los pastos, de 1/2 a 3/4 kg. de producto/día por cada 100 kg. de peso corporal del animal, repartidos en 2 o 3 raciones al día. Especial para yeguas gestantes en los últimos 90 días a razón de 1/2 a 1.1 kg. de producto/día por cada 100 kg. de peso corporal del animal y a las yeguas lactantes durante los primeros 90 días repartidos en 2 o 3 raciones al día. Como complemento al forraje.